CONSEJOS PARA EL MANTENIMIENTO Y OTROS CUIDADOS DE LOS NEUMÁTICOS 

 

 

 


Determinar la presión de los neumáticos

 

Mantén la presión. 

 

Inflados a la presión correcta, los neumáticos mejoran la seguridad y proporcionan un mayor kilometraje y un consumo de carburante óptimo. 

Comprueba la presión de los neumáticos en frío (neumáticos en reposo durante, al menos, dos horas o que hayan circulado menos de 3 km a una velocidad reducida). Si los neumáticos están calientes en el momento de la comprobación (si has circulado durante las dos últimas horas o has recorrido varios kilómetros a baja velocidad), añade 0,3 bar a la presión recomendada. 

No se deben desinflar nunca neumáticos que estén calientes. Comprueba la presión de los neumáticos para mejorar la seguridad, ahorrar dinero y aumentar su vida útil. 

Si conduces por autovía o transportas cargas pesadas, no olvides ajustar la presión de conformidad con las recomendaciones del fabricante (manual del usuario, etiqueta de presiones). 

Revisa la presión de los neumáticos, como mínimo, una vez al mes y antes de cada viaje largo. 

No te olvides de revisar la rueda de repuesto. 

Para evitar los riesgos de conducir con neumáticos con una presión insuficiente, tienes que detectar los posibles problemas antes de que sea demasiado tarde. La presión adecuada es la establecida conjuntamente por el fabricante de los neumáticos y el fabricante del vehículo. Esta información figura en el manual del usuario del vehículo o en una pegatina colocada en el vehículo (en el montante de la puerta, el tapón del depósito de combustible, la guantera, etc.).

El inflado con nitrógeno no elimina la necesidad de comprobar a menudo la presión de los neumáticos. 

 

 

En caso de pinchazo  

 

 

Los pinchazos se producen siempre en el peor momento, pero si tomas ciertas precauciones, el incidente te resultará menos molesto. 

 

Un pinchazo siempre plantea un reto para el conductor. Aquí tienes algunos consejos que te ayudarán a resolver este problema:  

  • Lleva siempre un par de guantes en el maletero. 
  • Asimismo, lleva una bolsa de basura grande para meter la rueda pinchada, ¡sobre todo si está llena de barro! 
  • Si el suelo de debajo del vehículo es demasiado blando, utiliza una tablilla para evitar que el gato se hunda. 
  • Engrasa ligeramente las roscas para que resulte más fácil sacar las tuercas de la rueda. 
  • No circules nunca a una velocidad excesiva con la rueda de repuesto. Puede que no esté inflada a la presión correcta, por lo que la estabilidad en la carretera se verá reducida. 
  • Asegúrate de apretar bien las tuercas de la rueda. Un apriete incorrecto podría deformar los discos de freno y deteriorar el sistema de sujeción de la rueda. Además, un buen apriete facilita el desmontaje posterior de la rueda.  
  • Para conseguir un apriete uniforme y perfecto, se recomienda el uso de una llave dinamométrica. Esta herramienta permite dosificar el par de apriete ejercido sobre las tuercas. Si no dispones de una, acude al distribuidor más cercano para que te revisen las ruedas. 
  • Después de la reparación y el montaje, pide que te equilibren la rueda. 

 

Cuándo cambiar un neumático

 

 

La revisión periódica del desgaste de los neumáticos te ayuda a garantizar tu seguridad en la carretera.

PRECAUCIÓN: no esperes a tener un pinchazo para cambiar los neumáticos. 

 

Circular con neumáticos gastados por una carretera mojada incrementa la pérdida de adherencia, la distancia de frenado y el riesgo de aquaplaning. 

Cómo comprobar periódicamente el desgaste de los neumáticos. 
Comprueba los testigos de desgaste situados en el centro de la banda de rodadura (la parte del neumático en contacto con el suelo). Cuando la altura de la goma del testigo de desgaste restante llega al nivel de dicha marca, el neumático ha alcanzado el límite de desgaste legal de 1,6 mm. 
Se recomienda encarecidamente cambiar los neumáticos incluso antes de llegar a ese límite.
Una vez superado dicho límite, estarás poniendo en peligro tu seguridad, además de cometer una infracción. 

En algunos países que poseen una normativa de invierno específica, puede que la altura mínima de la banda de rodadura de los neumáticos de invierno sea diferente. Comprueba que cumples la normativa en vigor del país que vayas a visitar. 

No obstante, existen otros casos en los que la sustitución de los neumáticos es necesaria e, incluso, obligatoria: 

  • Si, tras un pinchazo, el especialista detecta un deterioro. 
  • Si el neumático no cumple las recomendaciones de equipamiento del vehículo: dimensiones incorrectas, índice de velocidad o de carga inferior al previsto por el fabricante, categoría incorrecta (turismo/furgoneta). 
  • Si presenta un desgaste localizado anómalo. 
  • Si muestra signos de envejecimiento. 
  • Si presenta cortes o deformaciones capaces de afectar a la seguridad. 

En caso de duda, ponte en contacto con tu distribuidor KLEBER, que estará encantado de asesorarte. 

 

 

Neumáticos KLEBER

Neumáticos de verano, de invierno y All-Season: elige los neumáticos adecuados para conducir sin peligro.