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Mantenga la presión

¡Compruebe la presión!

Los neumáticos inflados a la presión correcta, aumentarán su seguridad, le permitirán un mayor kilometraje y un consumo de combustible óptimo.

Compruebe la presión de los neumáticos en frío (neumáticos en reposo durante al menos 2 horas o que hayan circulado menos de 3 km y a velocidad reducida). Si los neumáticos están calientes durante la comprobación (si ha circulado en el curso de las dos últimas horas o recorrido algunos kilómetros a baja velocidad) añada 0,3 bar a la presión recomendada.

Además, recuerde no desinflar jamás los neumáticos calientes. Para mejorar su seguridad, ahorrar dinero y aumentar la duración de vida de sus neumáticos, ¡vigile la presión!

Si conduce por autopista o si transporta cargas pesadas, no olvide ajustar la presión siguiendo las recomendaciones del fabricante (manual de uso, etiqueta de presión).

La revisión de la presión de los neumáticos debe realizarse como mínimo una vez al meso antes de cada viaje largo.

¡No se olvide de revisar la rueda de repuesto!

Para evitar los riesgos de conducir con neumáticos subinflados, detecte los posibles problemas antes de que sea demasiado tarde. La presión adecuada es la establecida conjuntamente por el fabricante de los neumáticos y el fabricante del vehículo. Esta información figura en el manual de uso del vehículo o en una pegatina colocada en el vehículo (montante de la puerta / tapón de la gasolina / guantera, etc.).

El inflado con nitrógeno no exime de la comprobación frecuente de la presión de los neumáticos.