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Montar un neumático

Montar un neumático en una rueda es una tarea reservada a profesionales. ¡No se arriesgue a hacerlo usted mismo!

Absténgase de montar o desmontar el neumático de la llanta a menos que cuente con la formación y el material adecuados. Confíe esta tarea a profesionales.

Su distribuidor respetará las recomendaciones del fabricante con respecto a la elección de los neumáticos, observará previamente el aspecto exterior e interior del neumático y respetará los procedimientos de montaje y de desmontaje.

Además, el distribuidor se encargará de realizar los siguientes servicios para garantizar su seguridad y la longevidad de los neumáticos:

¡Equilibrado!

Esta operación, necesaria en cada montaje de neumáticos, elimina las vibraciones. De este modo, sus neumáticos tardan más en sufrir desgaste, al igual que los elementos de suspensión, de dirección y los rodamientos.

Cambio de válvula

La válvula es un elemento muy importante del neumático. Permite comprobar la presión e inflar el neumático. Contribuye también a su impermeabilidad gracias al tapón de la válvula, que protege el interior de la entrada de polvo y humedad. Asegúrese de confirmar que su distribuidor de neumáticos cambia las válvulas durante el cambio de neumáticos.

Reglaje del paralelismo del tren y de la geometría.

Si su distribuidor percibe un desgaste anómalo de los neumáticos antiguos, puede proponerle el reglaje del paralelismo del tren y de la geometría. Esta prestación complementaria le permitirá evitar el desgaste irregular y anormalmente rápido de sus neumáticos nuevos.

Montaje de los neumáticos nuevos o menos usados en la parte trasera

Si solo cambia dos de los cuatro neumáticos, tanto si tiene propulsión como tracción, le recomendamos que coloque los neumáticos más nuevos en el tren trasero. Esto le garantizará una mayor seguridad en caso de situaciones imprevistas y complicadas (frenado de emergencia, curva cerrada...), sobre todo sobre suelo mojado. Numerosas pruebas realizadas demuestran que es más fácil controlar el tren delantero que el tren trasero.

Los neumáticos delanteros se gastan más rápido que los situados en la parte trasera, sobre todo en caso de tracción (lo que supone la mayoría de los vehículos actuales).